Mi valor emocional. Lo que siento, lo que me afecta y lo que me sostiene es sagrado para mí. Prefiero poner límites antes que permitir que alguien minimice o invada lo que llevo dentro. Mi mundo emocional no se toca sin respeto.
Mi valor emocional. En sí, el valor integral de mí como persona, pero antes solía permitir que atropellasen mi sentir, y actualmente es algo que priorizo mucho.