Éramos pocos y parió la abuela. Ya sabrás tú quien soy y de la nube nadie me tiene que bajar.
Pues no, no sé quién eres, por eso mismo lo pregunté varias veces. Ah, y bájale tres rayitas a tu delulu; no das la cara y luego vienes con aires de grandeza a meterte con quien no debes. Ubícate o te ubico.