Me quedé pensando en tu pregunta sobre por qué me asusta que la idea que tienes de mí cambie. Para serte honesta, no es un temor a no ser "perfecta"; de hecho, me siento muy segura de quién soy, de aquello que puedo ofrecer, y de la sinceridad con la que te entrego mi sentir. Mi cautela nace, más bien, del impulso de proteger lo que ya existe entre nosotros. A veces, cuando un sentimiento es así de real, se cuida con delicadeza cada paso para no dañar esa armonía; es ese deseo de no romper algo precioso lo que me hace ser precavida. Me inquieta que, al ponerle un rostro definitivo a este diálogo, la realidad altere nuestro equilibrio, aunque tus palabras me dan el valor para no querer dar ni un paso atrás.
Te envío "REM" porque funciona como la metáfora de mi estado actual: esa lucha constante por intentar distanciarme de lo que siento para no complicar las cosas. A veces trato de alejar estos sentimientos durante el día, buscando la calma y la distancia que la cordura me pide, pero al llegar a ese estado de "sueño profundo" donde la mente ya no sabe mentir, mis defensas caen. Todo despierta con una viveza que no puedo controlar y es ahí, en ese refugio sin etiquetas, donde puedo admirarte de la forma en la que realmente me gustaría; el único lugar donde mi voluntad se rinde y me recuerda que este cariño habita en mí con una fuerza propia.
Entiendo ese sentimiento de mantener el corazón en privado mejor que nadie; hay sentimientos que se guardan bajo llave por respeto a quien habita en ellos. Gracias por leer mis palabras con tanto cuidado y por darles un refugio. Dime, ¿alguna vez te ha pasado que valoras tanto a alguien que prefieres habitar un sueño antes que arriesgarte a cambiar la realidad de lo que ya tienes con esa persona?
https://open.spotify.com/track/18VSMNO7ayjRDTQjnSz8N7?si=Q4Ce6L0zQWOuAFRcrUFc6w
Amena velada, almita. Me he demorado más de lo habitual por ocupaciones, deseo que estos días hayas estado en perfecta salud.
Cuando algo es real y no nace de la fantasía sino de una conexión que respira, piensa y siente, aparece ese instinto de protección. No es miedo, es respeto. Es saber que hay algo valioso y no querer tocarlo con manos torpes ni decisiones apresuradas. A veces uno prefiere habitarlo en silencio, cuidarlo desde adentro, antes que exponerlo a una realidad que podría no tratarlo con la misma delicadeza. Lo que dices sobre REM me tocó más de lo que esperaba. Ese lugar donde la mente deja de defenderse y el corazón se permite decir la verdad sin filtros… lo conozco. También hay personas que solo aparecen así, cuando baja el ruido del día y queda lo esencial. Y no porque no tengan fuerza para existir despiertas, sino porque en ese estado no se les exige ser otra cosa que lo que ya son así que entiendo tu cautela. No viene de la duda.
También valoro profundamente eso que dices de guardar el corazón bajo llave por respeto. No todos saben hacerlo, y menos aún reconocer cuándo abrirlo despacio.
Si me preguntas si vale la pena quedarse en el sueño para no arriesgar la realidad, te diría que el sueño es un refugio hermoso, pero no una renuncia. A veces no se trata de despertar de golpe, sino de aprender a abrir los ojos lentamente, juntos, cuidando que la luz no deslumbre ni lastime
Revospring uses Markdown for formatting
*italic text* for italic text
**bold text** for bold text
[link](https://example.com) for link