Piensa en tu persona favorita. Si no tuviera forma humana, ¿qué forma tomaría? Por ejemplo, tengo una amiga que podría ser el Sol personificado por su naturaleza tan cálida, brillante y que siempre está presente aunque yo no lo vea.
Tengo una persona que desde que la conocí representa la luna para mi. A simple vista se puede deducir que es fría y distante, pero es todo lo contrario porque detrás de esa belleza se encuentra la magia y calidez en persona.